Estos dos términos no nos dicen nada actualmente, pero tuvieron una enorme presencia en la vida de nuestros pequeños pueblos en épocas pasadas. Eran, nada más y nada menos, que las normas y ordenanzas por las que se regían los vecinos en los múltiples campos de su vida comunal: gobernación, disfrute de los bienes comunales, monte, batzarres, multas, vida religiosa, fiestas, etc. etc. Como dice Azparren (2018):

Se trataba de las normas que deberían guardar y respetar todos los días. A nivel de grupo vecinal, es el documento más importante del lugar. Se trata de la referencia por excelencia que tiene como principal finalidad marcar las normas y sanciones para regir los aprovechamientos comunales y sancionar los daños en las propiedades particulares y pastos comunes.

Es un documento de consulta para dilucidar las dudas que se suscitarían a diario en aspectos de la relación entre vecinos y concejo, de los derechos y obligaciones de cada cual. Los pueblos tenían sus cotos y paramentos; cada cual con sus peculiaridades, pero todos ellos tenían que haber pasado por el Consejo General del Reino, que los aprobaba y les añadía su autoridad para que fueran efectivos y con ellos en la mano, se pudieran dirimir las diferencias que pudieran ir surtiendo.

No tenemos datos concretos sobre el origen y antigüedad de estas leyes locales, pero cabe sospechar que ya en la Edad Media se fue gestando este corpus legislativo. Azparren documenta para Añorbe Cotos y Paramentos desde comienzos del siglo XV.

En la Cendea no hemos encontrado documentación de tanta antigüedad, ni tan completa como la que expone el citado autor en su trabajo sobre Añorbe. En este pueblo de Valdizarbe han aparecido Cotos de 1531 que contienen la friolera de 85 apartados en los que se regula minuciosamente la vida del concejo. Se aconseja su lectura en la revista Antzina, nº 25, 2018.

Los cotos más antiguos de los pueblos cercanos que hemos estudiado pertenecen a los concejos de Beasoain-Eguillor, lugares que solían compartir las actividades comunales. En un proceso muy tardío, de 1757, aparece una disputa de estos pueblos con Tomas Senar de Mendigaña, vecino de Izu y con el Monasterio de Irache. Ambos eran foranos de dichos pueblos y querían ejercer sus derechos sobre el monte de Zeia o Zaiacoa. Este paraje, situado en la muga de Eguillor y Beasoain con Izu, Asiain y Azanza, albergó en tiempos medievales el monasterio de Zeia Zaharra, donado por Sancho el Mayor en 1023 a Leire. Más adelante pasó a manos de los vecinos de dichos pueblos y en 1603 uno de ellos vendió su vecindad al monasterio de Irache, por lo que este reclamaba el disfrute del término (Jimeno Jurio. Despoblados en el valle de Garano).

Los vecinos, reunidos en batzarre, declaraban que habían elaborado sus cotos y paramentos en 1561, siendo aprobados por la Corte al año siguiente. Este interesante documento contiene ordenanzas muy variadas: sobre las fiestas religiosas; corte de leña en los montes; multas por el mal uso del monte; obligaciones de los costieros; fechas de veda del ganado; entrada del ganado en las viñas; obligación de asistir al batzarre y multas; prohibición de trabajar hasta que se enterrase al difunto; destino de las calunias (multas); et. Constaba de 17 cláusulas que fueron leídas por el notario a los vecinos de romance en bascuence.

Como se ha dicho, en 1757 surgió el conflicto con los foranos por el aprovechamiento de Zeia. Así que los vecinos decidieron añadir nuevos cotos y paramentos para regular el uso de este histórico paraje. Decían los de Eguillor y Beasoain que los de Asiain e Izu les hacían mucho daño, en especial Tomas Senar de Mendigaña, al introducir su ganado en los pastos de Zeia,  a veces más de quinientas cabezas. También se aprovechaban de la leña. En el mismo documento se regulaba el uso de otros sotos boyerales.

Sobre nuestro pueblo hay material de archivo que aborda aspectos parciales de la vida concejil. Comenzaremos con un documento de 1603 en el que se acuerdan normas para Izkue y Artazkoz. En este último pueblo y ante el notario Lope Perez de Artazcoz (dueño de Loperena), se reunieron en batzarre el 21 de mayo los jurados y vecinos de ambos lugares:  

los quales estando juntos y congregados, en baçarre para espedir y tratar los negocios tocantes a los dos concejos… se allaron presentes Juan Perez de Artazcoz y  Miguel Yrurçun jurados en el presente año del dicho lugar de Artazcoz, Joanes Escolano, Juan de Ybero, Pedro de Aizcorbe, Joanes de Artazcoz, Joanes Remon de Artazcoz, Martin de Satrustegui mayor, Juanes de Artazcoz, Martin de Satrustegui menor y Juanes de Muruzabal… y Joanes de Ulçurrun y Juan Martin de Arbiçu jurados de Eyzcue, Pedro de Yrurzun, Joanes de Belascoain, Martin de Galar, Joanes de Eleta y Joanes de Arbizu (estos vecinos de Izkue).

(…) los cuales propusieron y dixieron que entre ellos suele haber ciertas diferencia sobre el herbago de los ganados granados y puercos … y por quitar inconvenientes… asentaron los capítulos siguientes…

Van detallando las normas a cumplir en este asunto del disfrute de las hierbas de ambos lugares por parte del ganado mayo y de cerda. El acuerdo era para 10 años y constaba de 7 puntos:

1º. Fue asentado y concertado que en los diez años venideros … en los montes de dichos lugares en todo el año anden herbagando libremente los bueyes y ganados granados, los de Artazcoz en los montes de Eyzcue y los de Eyzcue en los de Artazcoz sin que puedan haber prendamientos… y en caso que alguno los haga tenga pena de cuatro ducados …

Item, lo mismo para los puercos de ambos lugares,  los de Eyzcue puedan andar en los términos de Artazcoz de la parte de arriba como da la cequia que llaman Erreca Andia ... y en la parte de abaxo asta la puente de Artazcoz de la parte que llaman Ydialarrea sin(¿) que puedan pasar la dicha puente… y asi bien los puercos de Artazcoz puedan andar en los términos de Eyzcue hasta el camino que suelen ir los de Baldegoñi a Pamplona como da dicho camino hasta el termino de Argalleta que confina con Ibero… y puedan pasar por la puente de Eyzcue … y que no puedan andar los puercos de Eyzcue y Artazcoz por los montes del otro pueblo…

Item. Ahora se ponen excepciones: los bueyes y granados no puedan andar desde santa Cruz de mayo hasta que se empieza a trillar en los panes (sembrados de cereal).

Item, si en ese tiempo vedado entrara la dula y ganados granados tengan pena de un real cada vez.

Item, … que en los términos y endreças que hubieran limitado para el herbago de los bueyes desde Santa Cruz hasta San Miguel no entre ganado menudo bajo pena de carneamiento que lo han de hacer los costieros. Normas sobre el carneamiento: si el dueño del animal carneado no paga este puede ser muerto y lo coman los vecinos de ambos pueblos juntos.

Item. Otra norma sobre el carneamiento.

Item. La última norma obligaba a los vecinos, cada año, a reconocer conjuntamente los mojones. Los jurados debían avisar para ello a los vecinos desde el día de Santa Catalina hasta Navidad. Si faltara algún vecino debía pagar una multa.

De 1628 son unos Cotos y Paramentos de Lizasoain sobre diversos puntos. Se reunieron el domingo dos de julio junto a la casa de Miguel de Lizasoain Beroqui. Estuvieron Miguel Martinena de Lizasoain, Joanes de Sagasti, Joanes de Orderiz, Nicasio de Lizarraga, Miguel de Lizasoain Beroqui, Martin de Zuasti menor (de casa Olondriz), Miguel de Sagues, Garcia de Yrigorena y Martin de Zuasti mayor. Trataron en primer lugar sobre el cobro de cuartel y alcabala, cuyo cobro se ha descuidado en los últimos años. Otro aspecto tratado tenía que ver con el cobro de los réditos de los censos que tenía el concejo. Igualmente, se convino que el que faltara al batzarre debería ser multado con medio real cada ausencia. Otro punto fuel el carneamiento del ganado menudo que pastase en el soto de Bengoeuncea, desde Nuestra Sra de marzo hasta todos los Santos para lo cual se solían poner señales. También se trató del daño que hacían en los campos y viñas el ganado granado y de cerda, proponiendo una pena de dos reales por cabeza.

De 1631 son unos paramentos de Izu.

En 1646 se hicieron los cotos y paramentos de Sarbil por parte de los pueblos congozantes, entre los que no estaba Artazkoz.

De 1650 son los cotos y paramentos de Ororbia, en los que se trató sobre los pastos boyerales, época de veda y penas a imponer. Así, se prohibía la entrada de ganado, salvo los bueyes, al soto desde el primero de marzo hasta Navidad bajo pena de 4 reales si era de día y 8 si era de noche. En el prado de Lezkairu, que era boyeral, debía servir de dehesa para los bueyes desde marzo hasta San Miguel. También se regulaban los prados de Çuloaga, Çumardigorria y Ollatibar, así como los rastrojos, viñas, sembrados, arvejales, etc. De la misma manera legislaron sobre actuación de los guardas, del dulero, recogida e uvas, venta de vino, límite de cabezas de ganado por vecino, etc. Uno de los últimos acuerdos disponía la curiosa medida por parte de los jurados de escudriñar todas las casas antes de la mendimia para comprobar si guardaba uvas o mosto

En 1695 tenemos nuevos paramentos de Izkue. Ese año, reunidos en batzarre el diez de febrero, siendo jurados Joanes de Mendia y Juan de Cizur, manifestaron que, aunque verbalmente tenían sus cotos y paramentos, no los habían puesto por escrito hasta la fecha, por lo que debían hacerlo de cara al buen gobierno y administración de sus términos, monte, panificados y viñas. En el primer punto recordaban que desde tiempo inmemorial había cada año dos jurados que se nombraban por casas, a cada uno cuando le tocaba por turno y juran de guardar los usos y costumbres de dicho lugar. También había dos guardas o costieros, también nombrados por casas. Regulaban el mantenimiento del ganado, tras los desastres de la piedra del pasado 1693. Se vedaban los sotos desde Nuestra Sra. de Candelas hasta San Martin. Se vedaba el paraje de la Laguna sobre el lugar o pedregal hasta el mojón de Artazcoz, si estuviera sembrado de menuceles, desde el primero de abril hasta Santiago. De la misma manera se van detallando las vedas de otros términos, de los sembrados, viñas, etc. Todo el monte lo vedaban desde Nuestra Sra. de marzo hasta Navidad para el ganado menudo. Finalmente, acordaban sobre los prendamientos y carneamientos que hicieran los costieros.

Cotos y Paramentos de Izkue y Artazkoz, 1603.